Dolores de oído: Diciembre 2009 Archives
Un cantante y presunto compositor salsero no se cansa de repetirle a su musa que es su "media mitad".
La mitad de la mitad, que equivale a la cuarta parte. Ha de tener otra que le complete la mitad faltante.
Pero en lugar de sentirse engañados (o engañadas), decenas de miles parecen caer en la trampa.


